Usamos cookies para ofrecer nuestros servicios, optimizar la experiencia de uso de nuestra web y analizar los hábitos de navegación de nuestros usuarios con fines de mejora y personalización de nuestros contenidos y publicidad. Puede desactivar las cookies. Al seguir navegando sin hacerlo, autoriza el uso de las mismas. Más información sobre las cookies aquí

06-11-2014

Kapitan Borchardt amarra en la marina

Marina Port de Mallorca recibió la visita del Kapitan Borchardt, un buque escuela que data del año 1918. La embarcación cuenta con una tripulación fija de 4 personas: el capitán, cocinero, ingeniero y contramaestre. El resto de la tripulación cambia semanal o quincenalmente con nuevos alumnos deseosos de aprender a navegar y a disfrutar del mar de otra manera diferente a la habitual.

Esta embarcación tiene una antigüedad de 96 años y mucha historia detrás, pero desde que hace tres años atrás cambiara de propietario, se dedica a la enseñanza del mundo náutico a personas que no necesariamente tienen experiencia en él. Según Thomas, el capitán de este velero centenario, “es muy atractivo porque los alumnos tripulantes están involucrados en todo el proceso. Ellos mismos dirigen el barco y se encargan de la navegación”. “El objetivo era convertir el barco en una embarcación donde se trabaje duro, pero también se disfurte de la navegación yendo más allá de Estocolmo o Polonia”, manifiesta. Así y todo, es muy diferente navegar con esta tripulación que con personas experimentadas, porque como nos cuenta Thomas, “si bien es la misma navegación entre velas y el mar, todo es más difícil. Normalmente en un barco se necesita de una persona para izar las velas, y nosotros aquí necesitamos unas 8 o 9. Además, necesitan trabajar juntos y al mismo tiempo, así que es una buena formación de trabajo en equipo”.

Su parada en Marina Port de Mallorca forma parte parte de su itinerario habitual que suelen planificar cada tres días basándose en el pronóstico del tiempo. Han elegido estas inslataciones porque les gusta el entorno, “la gente aquí es muy amable, nos ayudan con cualquier cosa que necesitamos y siempre están dispuestos”.

Durante el invierno el Kapitan Borchardt hace base en el Mediterráneo porque las temperaturas son más agradables, y en verano hacen travesías entre el Mar Báltico, Mar del Norte y el Mar de Noruega.

Comparte esta noticia en tus redes sociales preferidas: